Trasladar a su mascota fuera de Panamá
La parte difícil no es el vuelo: es la cadena de documentos, que tiene fechas de validez y no admite improvisación.
El calendario manda
Casi todos los países exigen que el certificado veterinario se emita dentro de una ventana de pocos días antes del vuelo, y algunos piden pruebas de laboratorio con meses de antelación. Si el orden se rompe, el animal no viaja y hay que rehacer el trámite completo.
Por eso lo primero que hacemos es armar el calendario hacia atrás desde la fecha de vuelo: qué se hace hoy, qué a los tres meses, qué en la última semana. Ese calendario es el trabajo; lo demás es ejecutarlo.
La guacal no es un detalle
La aerolínea rechaza en mostrador cualquier guacal que no cumpla la norma IATA, y el criterio es concreto: el animal tiene que poder estar de pie sin agachar la cabeza, girar sobre sí mismo y echarse. Una guacal pequeña es la causa más común de un embarque denegado el mismo día.
Medimos al animal y recomendamos la talla exacta. Y conviene comprarla con semanas de antelación para que duerma en ella antes del viaje: un animal que entra por primera vez a la guacal en el aeropuerto viaja mucho peor.
Razas y rutas con restricción
Las razas braquicéfalas (bulldog, pug, persa, entre otras) tienen problemas respiratorios en vuelo, y muchas aerolíneas las rechazan o solo las aceptan en cabina. Además hay límites de temperatura: por encima o por debajo de ciertos grados en cualquier escala, el embarque se cancela.
Esto condiciona la ruta y a veces la fecha. Es mejor saberlo al planificar que en el mostrador.
Qué incluye
- Calendario de trámites armado hacia atrás desde la fecha de vuelo
- Coordinación del certificado veterinario en la ventana válida
- Permiso zoosanitario de exportación
- Medición del animal y guacal homologada IATA de la talla correcta
- Reserva con aerolíneas que aceptan animales vivos en esa ruta
- Requisitos de entrada y trámite en el país de destino
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta antelación hay que empezar?
Depende del destino. Para Estados Unidos o Latinoamérica suelen bastar semanas; para la Unión Europea, Reino Unido o Australia hay que contar meses por las pruebas de laboratorio y, en algunos casos, cuarentena en destino.
¿Puede viajar en cabina conmigo?
Solo si el animal y su guacal no superan el peso que fije la aerolínea, que suele ser bajo. Por encima de eso viaja en bodega presurizada y con temperatura controlada, en el mismo avión.
¿Y si tengo un ave o un animal no convencional?
Cambia el trámite: además del zoosanitario puede intervenir la normativa CITES si la especie está protegida. Se puede hacer, pero hay que estudiarlo caso por caso y con más tiempo.
¿Le cotizamos este servicio?
Cuéntenos qué necesita mover y desde dónde. La cotización sale de una visita de inspección, no de una estimación por teléfono.